Una foto de nada: 6 ideas básicas para que tus fotos transmitan mensajes

Foto de nada

Ejemplo de lo que NO se debe hacer

Cuando comencé a pensar la fotografía con más seriedad me di cuenta que mis fotos revestían una tendencia a no mostrar nada. Aunque parezca tonto, veo esa tendencia en muchos fotógrafos aficionados y profesionales.

La clásica idea acerca de la relación del todo y la nada encaja perfectamente en lo que quiero significar.

Cuando elegía mostrar todo en un encuadre, terminaba mostrando nada. Esto no significa que deje de considerar a los planos amplios o paisajes extensos como una unidad de sentido.

Lo que digo es que tenemos que pensar antes de accionar el obturador.

¿Qué es lo que quiero mostrar?, ¿qué quiero significar?, ¿qué voy a destacar y que voy a discriminar de la imagen que el visor me muestra?. Son preguntas símples que siempre deben rondar por la cabeza antes de tomar una foto.

En definitiva. Hay que pensar en el mensaje. Sacar una foto de nada es como pedir la palabra y no hablar. Un desperdicio de signos, y un disparo inútil del obturador.

Van unos tips sencillos para pensar mejor tus fotografías y obtener mejores resultados.

  • Durante el encuadre pensá en los objetos/sujetos que querés destacar
  • Pensá también en qué cosas del contexto aportan significación a tu foto.
  • Jerarquizá los objetos/sujetos en planos y utilizá el desenfoque selectivo como recurso.
  • Buscá elementos que aporten a la descripción de una situación. Muchas veces una mirada, un objeto, o una acción termina siendo determinante.
  • Probá puntos de vista diferentes o poco comunes.
  • El sentido del mensaje y de la foto se lo otorga el fotógrafo. El receptor de esa imagen también le da sentido según sus puntos de referencia. Pero tus fotos tienen que tener intencionalidad. Si el receptor construye el sentido de una imagen, el fotógrafo debe ser el arquitecto de ese sentido.

Que nunca te pase…

Irfanview, imprescindible visualizador y “retocador” de imágenes

Voy a presentarles al “poderoso y chiquitín” Irfanview. Hace ya unos años trabajo con él en la redacción de un diario digital, y actualmente se convirtió en un buen aliado de las tareas fotográficas. Es pequeño, poderoso y gratuito. Además cuenta con traducción al español.

No voy a detenerme en las características del programa, éstas las encuentran en cualquier lado. Vamos directo a su utilidad práctica en diversas situaciones relativamente comunes para los fotógrafos y todos aquellos que acostumbran a trabajar con grandes cantidades de imágenes.

Voy a mostrarles como es el procesamiento por lotes, pero el programa tiene miles de funcionalidades que voy a omitir por ahora. Por ejemplo, permite una edición básica de fotografías, reproduce videos y permite editar datos Exif.

Tratamiento por lotes

Cada vez que hago fotos sociales de casamientos y/o cumpleaños, acostumbro a mostrar todas las fotos que saqué para que los clientes elijan las que más les agrade. Es casi una estrategia, porque mientras más fotos muestro, más fotos compran. Por consiguiente, laburo con grandes flujos de imágenes.

Por supuesto, les entrego un disco con las fotos. El problema de esto es que hay que resguardar el trabajo. No puedo entregar los archivos originales porque cualquiera imprimiría las fotos o las distribuiría sin mi autorización, (con el obvio perjuicio a mis honorarios).

Es aquí cuando entra en acción el pequeño Irfanview.

La herramienta de procesamiento por lotes es muy útil para cambiar la resolución de las imágenes y generar un archivo pequeño, transportable y (lo más bello) inutilizable más que como una previsualización.

Otros usos

El procesamiento por lotes también es práctico al momento de cambiar el peso de las imágenes para utilizarlas posteriormente en internet.

En la redacción digital en la que trabajo lo utilizamos desde hace un tiempo. El cambio de resolución, tamaño y peso de las fotos genera archivos mucho más “livianos” que los generados por el clásico “Photoshop”.

En otras palabras, es muy práctico para subir grandes flujos de fotos (para galerías, por ejemplo), o para subir archivos a redes sociales.

Vamos a ver como se realiza en procesamiento de fotos por lote con el programa.

Tutorial para procesamiento de fotos por lote con Irfanview

1. Abrí el programa y presioná la tecla “B” (Batch) del teclado. Inmediatamente se te va a abrir una ventana como esta: 

2. Desde ese panel podés optar por una simple conversión por lote, por un renombrado o por la conversión y el renombrado de los archivos tratados. Por el momento sólo vamos a seleccionar la opción “Conversión por lotes”.

3. En “Opciones de Conversión por lotes”, vamos a tildar la opción de “Usar opciones avanzadas” y pinchamos en el botón “Opciones”. Se abrirá la siguiente pantalla:

4. Allí seleccionamos la calidad de salida de las imágenes. Aquí no hay fórmulas preestablecidas. Cada uno verá que calidad le resulta más adecuada para su tarea. Yo generalmente la utilizo al 70%, para obtener “calidad y liviandad” para internet.

5. Tildamos las opciones que deseemos. Si no entienden esto, no marquen nada. (Básicamente es para modificar o mantener los datos Exif). Clic en aceptar.

6. Ahora pasamos a las opciones avanzadas. Se nos abrirá una ventana como esta:

Allí tildar el casillero “Redimensionar” > Establecer nuevo tamaño > Cambiar uno o ambos lados a > Aquí establecer el ancho al que se redimensionarán las fotos. Para la web yo utilizo 600 o 700 píxeles de ancho. (El casillero alto puede quedar vacío para que se redimensionen proporcionalmente al ancho de la imagen). Clic en “Mantener relación de aspecto (proporcional)” y clic en Aceptar. Si se les dificulta este paso, copien los parámetros que se ven en la imagen.

7. Seleccionamos el “directorio destino” de salida de nuestras imágenes haciendo clic en “examinar”. Luego seleccionamos las fotos que queremos tratar desde el explorador de la ventana. Clic en  “Agregar” o ”Agregar todo”.

8. Clic en “Comenzar”.

Listo. Las fotos procesadas irán al directorio que elegiste en el punto 7. Parece complicado pero no lo es. Además el programa guarda el seteo que realizamos, así que no es necesario realizar todos estos pasos la próxima vez que uses el programa. Sólo vas a necesitar hacer los pasos 1, 7 y 8.

Espero que les sea de utilidad. Para mi es un aliado irremplazable.

Descargá el Irfanview

Sitio oficial Irfanview (desde acá podés bajar el programa, traducciones y plugins)

Yo prefiero las caras

Con mi amigo y compañero de aventuras fotográficas Néstor, solíamos hacer salidas a parajes o zonas naturales para sacar fotos.

La belleza natural de algunos paisajes, una buena composición y unos retoquecitos en la compu suelen arrojar buenos resultados finales.

Pero luego de muchas salidas (e incluso vacaciones) destinadas a sólo a la captura de imágenes en paisajes vírgenes, siempre termino separando 3 o 4 fotos. ¿Un acto reflejo?… ¡naaa!…. Esas 3 o 4 fotos suelen gustarme más que los 500 paisajes que capturé.

No hay vuelta que darle. Somos seres sociales y la aparición de una persona en la imagen cambia totalmente el sentido de un disparo. (… y si, en esas 3 o 4 siempre hay rostros).

En el disco duro de mi PC tengo miles de fotos de paisajes. Lugares hermosos, exóticos y “fotogénicos”. Pero cada vez que los veo me aburre un poco. Eso me hace pensar en que para ser un buen fotógrafo de paisajes hay que tener varias dotes, pero principalmente: Ser paciente, saber componer y saber procesar.

Definitivamente no soy bueno para los paisajes. Hay que trabajar demasiado para que una imagen tenga impacto. Creo que por eso amo fotografiar gente. Hacen el aporte semántico que tanto cuesta conseguir en otro tipo de fotografía.

La expresión, el contexto, las miradas… materia prima en estado puro para que los foteros hagamos reconstrucciones y reinterpretaciones expresadas a través del ojo de nuestra cámara.

Fotografiar personas te permite construir, reconstruir y deconstruir sentidos.

Las personas tienen una fuerte carga simbólica, demasiado atractiva para dejarla pasar. Arrastran historias, vivencias y mundo de la vida.

Por eso es que un buen día me dije: “el paisaje no es para mi. Yo prefiero las caras”.

Una de cal y una de arena

Bueno, luego de un largo periodo de inactividad, fotovOlante intentará retomar el rumbo. Cuestiones personales sumado a una pequeña cuota de holgazanería hicieron de el blog un espacio neutro.

Pero casi nostálgicamente me paseaba por el panel administrador periódicamente. Contrariamente a lo que me imaginé, fotovOlante tomó cierto impulso y mantuvo un ritmo de visitas muy considerable.

Las entradas más visitadas fueron las que contienen cuestiones técnico-teóricas necesarias para desarrollar una buena técnica fotográfica. Quizás este sea el camino que de ahora en más transite este blog.

Por el “cuelgue”, pido disculpas. Por las visitas, agradezco. Hasta el próximo post y buenas fotos!

La empresa Oloneo lanzó un software para crear imágenes HDR. ¡A descargarlo que todavía es gratis!

La compañía francesa Oloneo lanzó una versión beta de su software PhotoEngine. Por el momento se puede descargar de manera gratuita. El único requerimiento es dejar un correo electrónico.

Este programa es un creador y editor de HDR, no destructivo, que permite combinar rápidamente fotos en distinta exposición y generar el HDR sin el clásico ruido que otros soft crean. Ideal para quienes evitan ese efecto de hiper-realismo o de pintura. Recuerden que muchos fotógrafos utilizan esta técnica con fines ilustrativos y no artísticos, por lo cual intentan eliminar este “smoke”.

También permite corregir el balance de blancos y la temperatura del color individualmente en varias zonas de la imagen.

Oloneo PhotoEngine tiene otras funciones específicas para las fotos HDR, incluido el alto rango dinámico, la re-exposición para la fijación de los tonos y el reajuste de las exposiciones en las fotos.

Otra de las ventajas es que funciona como un editor de RAW. Su uso es bastante intuitivo y su manejo e interfaz es similar al de otros editores como el Lightroom.

Oloneo PhotoEngine aún se puede descargar de modo gratuito siguiendo este enlace. ¡Aprovechen que es gratis!.

Requerimientos del sistema:

  • SO: Windows 32-bit o 64-bit  XP con Service Pack 3, Windows Vista o Windows 7
  • Disco Rígido: 200MB de espacio libre
  • CPU: 1.6 GHz Intel o AMD with SSE2, dual-core (recomendado)
  • RAM: 1.5GB
  • Pantalla: 1280 x 720

Video de creación de HDR con Oleo PhotoEngine

Video de edición RAW con Oleo PhotoEngine

VIA: Petapixel

Hora de cambiar

Hace más o menos un año y medio que convivo con mi Nikon D60. Es una reflex de gama baja o de entrada que cumplió fielmente ese rol conmigo: me hizo entrar al mundo de la fotografía.

La relación entre el humano y la máquina se hace muy estrecho en esta clase de actividades, dónde básicamente dependemos del aparato para poder llevar adelante nuestra tarea. Es algo así como la relación camionero – camión.

Amo mi Nikon, pero ya tengo decidido mi pase a Canon hace tiempo. Por esa razón descarté mis planes de compra de objetivos y accesorios nikon, y fui vendiendo los objetivos que tenía. Es hora de darle el relevo a mi querida D60.

Los fundamentalistas de la marca amarilla estarán decepcionados de mi actitud, pero considerando mis necesidades, Canon se adapta mejor a ellas. No soy de los que se pone la camiseta de una marca, incluso coquetee con la refinada Pentax K20D, pero finalmente y luego de muchas vueltas, me decidí por la Canon 7D. Obviamente no hay nada dicho y si el bolsillo no me lo permite, me voy a inclinar por la 50D o la inigualable D90 de Nikon.

A mi parecer la 7D está al tope del segmento. Es a lo más alto que se puede aspirar dentro del formato medio o de sensores APS-C.

Esta necesidad de cambiar apareció hace tiempo, pero ahora que intento desarrollarme como fotógrafo con más seriedad y profesionalismo, los detalles son determinantes, y el fin de semana lo descubrí.

Antes del sábado a la noche me molestaban algunos detalles de mi cámara: que es pequeña y dificulta el agarre, la ausencia de live view, captura de video o la ausencia de algunas funciones como bracketing. Nada que no me permitiera seguir sacando fotos con normalidad.

Durante el fin de semana una productora me encargó tomar fotos sociales de una fiesta y allí me topé de nuevo con las verdaderas limitaciones de mi equipo. El respetable nikkor 18-155mm f/3.5 – 5.6G ED, versátil, pero oscuro en algunas focales, junto a mi D60 tuvieron una extenuante jornada.

La luz de todas las locaciones y del salón era escasísima y me obligó a trabajar en sensibilidades altas. Opté por trabajar a 800 ISO y hacer la vista gorda al ruido que esta genera, con tal de ganar un par de puntitos de velocidad en la obturación.

Pese a que el resultado de las fotos fue bastante satisfactorio, me estoy volviendo bastante obsesivo con el tema del ruido en sensibilidades altas. La D60 ofrece un buen control, pero pasando las 400 iso es notable la perdida de calidad en las imágenes.

-Llegó la hora del cambio, de pegar el salto- me dije, quizás con más ánimo de apostar a esta pasión, o quizás buscando justificar la inversión que representa la 7D.

Sea como fuere, ya estoy jugado.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.